Encías retraídas, más allá de la estética dental

En la estética de la sonrisa es muy frecuente que los pacientes presenten una recesión de las encías o recesión gingival, es lo que conocemos como encías retraídas. En estos casos, es muy frecuente ver las encías más altas en los dientes superiores y más bajas en los dientes inferiores.

Son dientes estéticamente más largos que, a veces, pueden tener sensibilidad al frío y al calor, inflamación y molestias o dolor durante el cepillado y la masticación.

Las recesiones gingivales no se producen por una sola causa, según explica el doctor Jaime Alcaraz Sintes, socio de BQDC y director de la Clínica Alcaraz de Alicante, suele haber varios factores implicados:

  • Un cepillado inadecuado, demasiado intenso o demasiado suave
  • Un cepillo inadecuado, por ser demasiado duro y no anatómico
  • Dientes con unos grosores finos de encía y de hueso
  • Posiciones hacia fuera de la raíz del diente en la arcada dentaría
  • Frenillos
  • Una higiene inadecuada con inflamación

¿Cómo se aborda esta patología en la clínica dental?

El doctor Jaime Alcaraz Sintes indica que los tratamientos dependen de cada paciente, pero en primer lugar, “se busca eliminar la causa o causas de la recesión de la encía y cubrirla, cuando es una zona estética o detenerla, si no es en una zona que se vea”. En este caso, el odontólogo realiza un injerto de encía del paladar (tejido conectivo), o bien recurre a matrices dérmicas acelulares regenerativas matrices de colágeno.

injerto-de-encia

Estas dos últimas técnicas evitan tener que hacer una toma del injerto de encía del paladar cuando éste es insuficiente y las posibles molestias postoperatorias que puede haber en la zona del paladar en la que se ha tomado el injerto.

No obstante, el doctor Alcaraz Sintes recuerda que será el dentista quien determinará cuándo llevar a cabo una u otra técnica quirúrgica, en función de si las recesiones están en un solo diente, afectan a varios, se sitúan en el maxilar superior, en una zona de compromiso estético por parte del paciente, o en el maxilar inferior y, también, según el grosor del paladar que tenga.