Fobia al dentista (primera parte)

Fobia al dentista

Acudir a la consulta dental no es motivo de agrado para nadie y más si hemos tenido algún episodio traumático a lo largo de nuestra vida.

Normalmente si pensamos en el dentista nos vienen a la cabeza palabras como dolor, nerviosismo o incomodidad. Por este motivo muchas veces alargamos nuestra visita a la consulta dental lo máximo posible y sólo acudimos cuando el dolor es muy grande y no hay más remedio.

A continuación describimos una serie de consejos a tener en cuenta para que tu visita a la consulta sea lo menos traumática posible.

– Las revisiones periódicas (entre 6 y 8 meses) te ayudarán a detectar cualquier problema inicial que aparezca en la boca y a tratarlo más fácilmente.

– La tecnología evoluciona y la aparatología dental se diseña para ser más eficiente y causar las menos molestias posibles para el paciente.

– Muchas veces los pacientes nos comentan que el ruido de las turbinas les hace aumentar su nerviosismo. Hoy en día muchas clínicas disponen de medios audiovisuales para distraer y relajar al paciente. Aún así llevarte tus auriculares con tu música preferida puede ser una buena opción para evadirte del sillón dental.

– La principal condición para que el paciente pueda llegar a relajarse en la consulta es la confianza en el profesional. Confiar en su método de trabajo y su buen hacer es fundamental para intentar conseguir ese sosiego en la consulta. Si no es así, recomendamos buscar otra opción profesional.

– Tener claro cuál es nuestro problema y entender la propuesta de tratamiento será clave para saber costes, duración del mismo y si será molesto o doloroso. Esto, sin duda, nos ayudará a afrontar las siguientes visitas con mucha más tranquilidad.

– Debes indicar al profesional, si durante el tratamiento hay algo que te molesta o duele. Hoy en día los tratamientos han de hacerse sin dolor, por ello el dentista ha de indicarte que ante cualquier signo de dolor hagas un pequeño gesto para indicar que algo te está molestando. Es recomendable siempre comprobar que la zona a tratar está anestesiada correctamente antes de empezar a trabajar.