Ortodoncia

Ortodoncia

Las ortodoncias se utilizan cuando existe malposición dentaria. Esta malposición es causada por la carencia de espacio en nuestra boca.

Los maxilares y la mandíbula han perdido muchas de las funciones para las que se utilizaban en el pasado y por tanto su tamaño se ha ido reduciendo, pero el número de dientes sigue siendo el mismo, aunque son un poco más pequeños. Aún así siguen sin poder caber de forma correcta y en un amplio número de personas se apiñan y dejan de alinearse como deberían. Suelen buscar una salida en el paladar o el labio.

Esta mal posición puede generar dolor, por ejemplo con las muelas del juicio, que se apiñan contra la muela  vecina y el hueso mandibular.  Pero también puede provocar problemas de conservación porque trabaja con ejes anormales que pueden generar cargas extremas en algunas piezas dentales acelerando el proceso de pérdida de dientes.

Además puede generar problemas de masticación, y empeorar los procesos digestivos, pudiendo generar problemas de estómago. En casos extremos además puede traer problemas de fonación y tener incluso problemas de expresión graves.

Tampoco podemos olvidarnos de los problemas estéticos de tener una sonrisa mal alineada, con dientes separados, apiñados y con encías desniveladas. De hecho, aunque es solo uno de los factores, las consultas para corregir la mala alineación tienen que ver más con este hecho que con el resto.

Las soluciones pasan por la ortodoncia. Una técnica en la que se aplican fuerzas en las piezas dentales mal colocadas para devolverlas a su lugar correcto. Existen varios tipos de ortodoncias:

  • Metálica / con brackets: en este caso se pega el bracket al diente. Esta pequeña pieza metálica sostiene un alambre que se tensa y se mueve en relación a donde necesitemos la fuerza.
  • Un aparto extraíble apoyado en la encía y el paladar que mediante alambres y gomas recolocan los dientes.
  • Alineadores de resina transparentes que se colocan y generan fuerzas y tensiones para desplazar el diente. Esta funda se va cambiando con la nueva colocación de los dientes. Es la conocida como ortodoncia invisible o Invisalign (más información).

En todos los casos la ortodoncia deberá ser llevada durante el tiempo que el odontólogo recomiende, y suele ir desde varios meses a hasta dos años.

Cualquiera de éstas técnicas no es dolorosa, requiere colaboración por parte del paciente que debe seguir las indicaciones del odontólogo para mantener un extremo cuidado de su higiene bucal.