Recesión gingival

Recesión gingival

Si tuviéramos que definir a la encía de alguna manera básica y que fuera fácilmente
entendida para todo el mundo, la describiríamos como el marco natural de los dientes. En ocasiones observamos que ese marco natural está en una posición mucho más baja de lo normal y esto hace que, no sólo sea un problema estético, si no que en ocasiones existan problemas de sensibilidad al frío o al calor.

Una encía baja hace que el diente parezca más grande y esto puede acarrear complejos y
problemas al relacionarnos con amigos o familiares por vergüenza a enseñar un pequeño defecto en nuestra sonrisa.

Este problema normalmente es debido a una enfermedad periodontal o gingivitis, aunque también puede aparecer por un desgaste excesivo o una mala mordida.

El tratamiento de este problema es fácilmente solucionable en la mayoría de los casos y no
requiere ningún problema de salud para el paciente. El profesional deberá evaluar correctamente el caso y optará por la técnica más conveniente, ya sea con bisturí, láser o radiocirugía. La intervención se realiza en la misma clínica dental bajo anestesia local y una vez terminado el tratamiento el paciente podrá hacer vida prácticamente normal, sólo atendiendo a los consejos y cuidados médicos dictados por el profesional.

Normalmente la cicatrización completa de la encía se llevará a cabo en pocos días en los
casos más fáciles y semanas en los cuadros más complejos.

Una de las causas principales de este problema, la enfermedad periodontal o periodontitis es una enfermedad infecciosa que lo que hace es ir destruyendo el periodonto de inserción, es decir la zona en la que el diente se une a la mandíbula. Si se finaliza esta destrucción el diente acabará cayendo. Habitualmente esta es una enfermedad que viene de otra enfermedad de las encías, la gingivitis, aunque si se trata la gingitivits no tiene porque finalizar en una periodontitis. Por ello es importante que consulte con su odontólogo si tiene las encías inflamadas, enrojecidas o  le sangran. ¡La gingivitis no se cura espontáneamente.!

La causa más habitual de la gingivitis es un exceso de placa bacteriana, que va separando la encía del diente y va creando depósitos de infección y flora, además de cálculos adheridos. Esta separación va creciendo cada vez más hasta que la infección ataca a la parte inferior del diente, el hueso que une al diente con la mandíbula, y empieza a debilitarlo hasta que la pieza dental cae.