Sonrisa gingival

Sonrisa gingival

Si tuviéramos que definir la sonrisa podríamos decir que se trata de una manifestación gestual caraterística de la alegría, el placer, la felicidad o la diversión que experimenta un ser humano. Pero ¿qué sucede cuando nuestra sonrisa nos crea complejo? En muchas ocasiones una sonrisa gingival puede hacer que el mero hecho de sonreir se convierta en un sufrimiento para la persona.


Clínicamente se considera una sonrisa ideal, a nivel gingival, cuando el labio superior se encuentra por encima de la parte de arriba de los dientes y deja ver el tejido gingival en una cantidad no superior a 2 milímetros

Algunas personas no guardan una proporción correcta y al sonreir exponen una mayor cantidad de encía del maxilar superior, haciendo que no se guarde una correcta proporción con la dentadura. Esta desproporción puede darse por una erupción anómala de los dientes que impida mostrar su longitud real, al no estar la corona descubierta completamente. Por otro lado un crecimiento y desarrollo excesivo del maxilar superior en sentido vertical hará que la sonrisa gingival esté presente en el paciente.

Para tratar la sonrisa gingival recurriremos a la cirugía y/o ortodoncia. En los casos más sencillos podremos hacer una gingivectomía eliminando en tejido blando de la encía. En casos moderados, con una exposición mayor, se optará por el alargamiento coronario, donde se remodelará tejido blando y hueso. Para obtener un buen resultado estético, podremos completar nuestro tratamiento con la colocación de carillas o coronas de porcelana.

En determinados casos, donde el paciente presente un problema de desarrollo y/o crecimiento del maxilar superior, la cirugía ortognática será necesario para solucionar el problema.

Sin duda acudir a un buen especialista junto con unas completas pruebas diagnósticas, hará que este tipo de problema tenga fácil solución.