Cepillos interproximales

Cepillos interproximales

Los cepillos interproximales son pequeños cepillos con la cabeza en forma de cilindro que permiten limpiar los restos de comida y suciedad que se acumula entre las piezas dentales ¡La prevención de las enfermedades bucodentales pasa por un correcta higiene!

Pueden estar fabricados en forma recta o en forma de codo (como una ele), habitualmente los acodados son más fáciles de utilizar.

El uso de cepillos interproximales o interdentales complementa el uso de hilo dental, son más sencillos de utilizar y tenemos menos posibilidad de dañar la encía. De todos modos para los espacios muy cerrados se sigue recomendando el uso de la seda dental.

Cepillarse entre los dientes (o pasarse el hilo dental) debe ser una rutina diaria, algo que se haga una vez al día para prevenir la enfermedad o infección de las encías. Los cepillos interdentales son especialmente útiles para las personas que utilizan ortodoncia o implantes dentales.

¿Cómo se utiliza el cepillo interproximal?

  • Se introduce el cepillo sin forzar y con cuidado entre los dientes cerca de la encía.
  • Una vez está situado con comodidad se mueve el cepillo de dentro hacia fuera un par de veces.
  • Se vuelve a sacar el cepillo con cuidado.

Nunca debemos llegar a que el mango del cepillo toque los dientes: solo  las cerdas del cepillo deben estar en contacto con las piezas dentales.  La mayoría de marcas se adaptan a un código de colores por el que marcan los tamaños de los cepillos. Se catalogan de menor tamaño a mayor tamaño de la siguiente manera:  rosa, naranja, verde, rojo, amarillo, azul, morado y blanco.

Habitualmente se utilizan sin pasta dental, solo la utilizaremos si el odontólogo nos lo recomienda. Para los dientes posteriores se suele utilizar uno de tamaño menor y no es extraño que una misma persona necesite varios tamaños para las diversas zonas de la boca.

Una vez realizado este procedimiento se limpia para eliminar toda la suciedad que ha extraído de la boca.

Se debe utilizar una vez al día, si puede ser en el cepillado de la noche, es mucho más sencillo si se hace delante de un espejo, sobre todo sino se tiene práctica.

Los cepillos interdentales, al igual que los cepillos dentales normales, se suelen cambiar una vez cada tres meses o cuando los filamentos se vean desgastados.

Como decíamos son especialmente interesantes para pacientes con ortodoncias o implantes dentales porque los cepillos interproximales permiten acceder a zonas que resultan inaccesibles con el cepillo convencional.