Artículo del Dr. Jordi Cambra: Reflexiones sobre BQDC, quienes somos y qué esperamos

La razón principal de la existencia de BQDC es ayudar a que nuestras clínicas funcionen mejor. Después, BQDC nos aporta otros beneficios, pero el primero es el que acabo de mencionar.

Deberíamos preguntarnos, ¿nuestra clínica funciona bien? ¿Mantenemos unos buenos resultados en satisfacción del paciente, en calidad de tratamiento, organización, comunicación, fidelización y económicos? ¿Qué podemos mejorar?

Como hemos comentado en numerosas ocasiones, nuestras clínicas dentales son pequeñas empresas que ofrecen programas de prevención y tratamientos dentales de calidad, especialmente orientadas a solucionar casos difíciles, ya que nos hemos formado lo mejor posible para ello. Hemos invertido en nuestras instalaciones y en personal para poder dar este servicio de calidad que, por otro lado, es nuestra obligación.

Cuando una persona tiene un problema médico o dental, lo que quiere es encontrar un médico o dentista bien formado, cercano, que sea capaz de ponerse en su lugar, que le inspire confianza, que le dé seguridad y que haga lo mejor para él. Esta es la filosofía de BQDC, consensuada por sus fundadores y escrita en nuestros documentos originales.

Si nuestras clínicas funcionan bien, su rendimiento económico es muy generoso. Aunque éste es un valor muy relativo y variable según cada uno y sus ambiciones, es un rendimiento más que suficiente para una vida confortable y con un alto poder adquisitivo. Por encima de este nivel, ya van aquellos que ganan cifras que les permiten jets privados y barcos de gran eslora…

Volviendo a lo nuestro, nuestras clínicas, bien gestionadas, dan un alto rendimiento. La pregunta es: ¿gestiono suficientemente bien mi clínica? ¿Tengo capacidad de mejora? y ¿qué tengo que hacer para conseguirlo?

Mi humilde reflexión al respecto y que me permito compartir con vosotros, es que algunos socios de BQDC van como máquinas: a tope. Con resultados excelentes y muy satisfactorios. Otros no tanto. Unos tienen más recorrido que otros, pero todos podemos progresar. Cómo, concentrándonos en avanzar en gestión. Tenemos mucho por recorrer con inversión asumible, sin riesgo y con resultados inmediatos. Mejorando todo aquello que influye en la gestión se consigue la satisfacción del paciente, su fidelización y recomendación.

¡Hay tanta gente en nuestras ciudades que nos necesita! Que necesita nuestros conocimientos, cariño y honestidad para solucionar sus problemas, sus complejos o poder conseguir sus sueños de una bonita sonrisa.

BQDC nació con este propósito, colaborar para ser mejores dentistas y que nuestras clínicas funcionen mejor. Con cursos específicos técnicos, compartiendo información, con cursos de gestión, comprando mejor, con acuerdos financieros, con campañas de comunicación conjuntas, con asesoramiento de expertos y con la motivación de sentirse acompañado.

Esta es, a mi entender, la base más sólida de BQDC, compartir estos principios, sin descartar el factor amistad que va forjándose con el tiempo.

Tenemos enfrente dos retos: conseguir mejorar unos y mantener otros los resultados de gestión hasta ahora obtenidos y facilitar una buena y estable transición e incorporación de nuestros hijos a nuestras clínicas.

Desde la junta y el equipo directivo trabajamos para conseguir estos objetivos y estamos muy ilusionados en ayudar a lograrlos a todos los asociados a BQDC.

Como era previsible, otros dentistas están copiando nuestra idea y se están creando otros grupos que, claramente y sin rubor, se inspiran en el nuestro. Es muy lícito y normal, y les deseamos la mejor suerte. Esto refuerza nuestro convencimiento de que BQDC es bueno pues si no fuera así no intentarían copiarnos.

Nosotros, creo que tenemos que seguir con nuestros proyectos, prudentes, sensatos, realistas y de rendimiento inmediato para aquellas clínicas que se benefician de todo lo que BQDC aporta, especialmente en gestión, compras y comunicación.

Una vez conseguido el óptimo rendimiento de nuestras clínicas, si queremos ser más ambiciosos, el siguiente paso es crecer. Para aquellos que deseen dar un salto económico de consideración, creo que la única forma en el mundo dental es crecer con la propia clínica o con clínicas satélites o incluso franquiciadas. Ello conlleva inversión económica y tiempo, con sus riesgos y pérdida de control. Pero, sin duda, es factible e incluso puede ser recomendable para asegurar más puntos de captación de pacientes.

En todos los sectores sucede lo mismo. Las empresas exitosas van creciendo y adquiriendo otras. Es un tema interesante, sobre el que podríamos hablar en la próxima reunión dentro de nuestra relación con dentistas jóvenes. Pero antes de aventuras externas, que se pueden valorar, sin duda, estoy convencido de que tenemos que sacar el máximo rendimiento a nuestras clínicas, que es mucho más fácil, inmediato, con menos riesgo y más control.

Gracias por dedicar un tiempo a leer esta reflexión que comparto con todos vosotros para facilitar los temas a tratar en nuestro próximo encuentro en Madrid los días 18 y 19 de noviembre.

Jordi Cambra
Presidente de BQDC