Torus

Clínica Dental Brasilocho - Dra. Beatriz Pérez Dorao

Escrito por:

Dra. Beatriz Pérez Dorao

Clínica Dental Brasilocho

Los torus son protuberancias de hueso que pueden aparecer en los maxilares, con forma nodular, y generalmente sin ningún tipo de sintomatología acompañante. Son como crecimientos de hueso de forma redondeada que se producen bajo la encía.

Pueden aparecer en el paladar o en la mandíbula. Son más frecuentes los torus palatinos que los mandibulares. Generalmente, aparecen en la segunda o tercera década de la vida y habitualmente aumenta su tamaño lentamente con el paso de los años.

Torus mandibular

Los torus palatinos se presentan en la línea media del paladar duro, en forma de protuberancias de un tamaño variable. Normalmente son asintomáticos, aunque a veces se pueden producir ulceraciones de la mucosa que los recubre, debido a que se encuentran en una zona expuesta a microtraumatismos.

Los torus mandibulares se presentan más frecuentemente en la cara lingual de la mandíbula, a la altura de los premolares, y suelen ser bilaterales. Algunas veces pueden llegar a ser bastante voluminosos.

También pueden formarse pequeñas protuberancias óseas múltiples, en la cara externa de los maxilares, preferentemente a la altura de los premolares, con formas nodulares, redondeadas u ovales. La encía que los recubre suele ser algo más pálida. Su tamaño suele ser pequeño, aunque a veces pueden crecer hasta interferir con la estética del paciente. Se denominan exóstosis múltiples.

¿Es peligroso tener torus?

Los torus no tienen ningún significado patológico, ni presentan sintomatología alguna. Sólo cuando son de gran tamaño, pueden producir algún tipo de molestias, tales como:

  • Problemas en la fonación.
  • Ulceraciones, producidas por microtraumatismos.
  • Alteraciones estéticas.
  • Dificultad en la higiene (torus mandibulares de gran tamaño), provocando acúmulo de alimentos y halitosis.
  • Interferencia y desajuste en las prótesis removibles.

¿Es necesario tratarlos?

Sólo cuando, por su tamaño, producen algún tipo de síntoma o molestia.

O cuando interfieren en la correcta inserción o estabilidad de una prótesis removible.

¿Cuál es el tratamiento?

Se extraen quirúrgicamente, bajo anestesia local, cortándolos o rebajándolos con una fresa o con una lima de hueso.