Pulpectomía (endodoncia infantil)

Nuño Gil Odontología Avanzada - Nuño Gil

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Nuño Gil

Nuño Gil Odontología Avanzada

La pulpectomía es un procedimiento que se realiza en dientes de leche con caries muy graves que han infectado la totalidad de la pulpa dental y han llegado incluso a afectar a la raíz del diente. Se denomina también endodoncia infantil, porque el procedimiento es similar al de una endodoncia para adultos, pero este tratamiento se realiza únicamente en niños que aun no han terminado el recambio de sus dientes.

La pulpectomía consiste en la retirada total de la pulpa y el nervio, la desinfección del diente y la posterior reconstrucción de la corona dental.

¿Cuándo es necesaria la pulpectomía?

La pulpectomía suele ser necesaria por una caries muy profunda, o en caso de que el niño sufra un traumatismo y se golpee el diente con tanta fuerza que los nervios internos se vean afectados. Algunos de los síntomas que delatan un posible daño en la estructura interna del diente son:

  • Sensibilidad extrema antes alimentos o bebidas muy frías o calientes.
  • Decoloración de la pieza dental.
  • Dolor intenso al masticar e inflamación de la zona próxima a la pieza dental

Aunque no sean definitivos, los dientes de leche también juegan un papel importante dentro de la boca de los niños. Principalmente, cumplen funciones masticatorias, fonéticas y estéticas y guardan el espacio de los dientes permanentes, evitando que los dientes colindantes se desplacen y se produzcan problemas que requieran una futura ortodoncia.

Por tanto, siempre que se pueda y sea necesario, es importante realizar una pulpectomía para evitar la extracción del diente.

¿Cómo se realiza una pulpectomía?

El primer paso es realizar una radiografía para determinar el alcance del daño producido por la caries. Si la raíz del diente se haya también infectada, procederemos a realizar la pulpectomía. Si la caries únicamente ha dañado el tejido pulpar, sin llegar hasta la raíz, realizaremos una pulpotomía.

La pulpectomía se suele realizar bajo anestesia local, para evitar que el paciente sienta dolor y facilitar su cooperación con el dentista. Una vez anestesiada la zona, se accede a los conductos infectados para limpiarlos y extraer los tejidos dañados.

Después se procede a obturar la zona con materiales reabsorbibles, importante para no se produzcan inconvenientes cuando erupcionen los dientes permanentes. Por último, se procede a la rehabilitación de una corona provisional que ejerza el papel de diente hasta que le llegue el momento del recambio.