Incrustaciones

Presidente de BQDC - Dr. Jordi Cambra

Escrito por:

Dr. Jordi Cambra

Presidente de BQDC

Las incrustaciones dentales son restauraciones que se utilizan para reparar los dientes posteriores que han sufrido una caries leve o moderada. También pueden utilizarse para cubrir grietas o fracturas si el daño no es tan importante como para tener que colocar una corona dental.

Las incrustaciones se elaboran en un laboratorio, basándose en modelos de la boca del paciente tomados previamente, y se cementan posteriormente en el diente en la clínica dental.

¿Qué tipos de incrustaciones existen?

Aunque en el pasado las incrustaciones solían ser de amalgama, en la actualidad lo más habitual es que se elaboren con porcelana o resina de composite, logrando una apariencia muy natural, ya que son de un color similar al del diente.

Dependiendo de la superficie del diente que cubran, podemos diferenciar entre distintos tipos de incrustaciones:

  • Inlay: este tipo de incrustación no abarca ninguna cúspide dental y se utiliza para restaurar caries extensas ubicadas en la zona media de las muelas, tanto inferiores como superiores.
  • Onlay: la incrustación onlay abarca al menos una cúspide, sin cubrirlas todas y la parte media del diente.
  • Overlay: se diferencia de la incrustación onlay en que ésta abarca todas las cúspides del diente.

¿Qué ventajas tienen las incrustaciones?

Las incrustaciones son una opción mucho más conservadora que las coronas a la hora de restaurar un diente, ya que no es necesario tallarlo previamente para su colocación.

No obstante, hay que tener en cuenta que solo es una opción válida para dientes posteriores con caries o con fracturas moderadas. En el caso de que el diente se encuentre muy dañado, la mejor opción será realizar un tratamiento de endodoncia y colocar una corona dental para llevar a cabo la restauración completa de la pieza dental.

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