Raspado dental

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Presidente de BQDC - Dr. Jordi Cambra

Escrito por:

Dr. Jordi Cambra

Presidente de BQDC

El raspado dental, también conocido como alisado radicular, es el tratamiento no quirúrgico más conocido para tratar las enfermedades periodontales severas como la periodontitis.

La periodontitis es una infección grave que afecta a las encías y los tejidos óseos que sostienen los dientes. Normalmente esta enfermedad se produce por acumulación excesiva de placa bacteriana, por lo que para erradicarla es necesario descontaminar las raíces de las piezas dentales y eliminar los depósitos de bacterias acumulados.

¿Cuándo es necesario un raspado dental?

El sarro que se acumula por debajo de la encía ataca los tejidos óseos y debilita el sistema inmunológico. El periodoncista emplea el raspado dental para alisar las áreas irregulares de la superficie de los dientes. De esta forma consigue frenar la expansión de la placa bacteriana en nuestra boca y detener la inflamación gingival sin necesidad de cirugía. Para eliminar la placa se pueden emplear instrumentos manuales o instrumentos de ultrasonido.

Cuando la infección es muy grave, se suele realizar una microcirugía para acceder mejor a la zona afectada de la encía. En estas ocasiones, sí es necesaria la intervención quirúrgica y el raspado dental se puede realizar de forma previa, como complemento a la limpieza dental. En ocasiones es necesario administrar anestesia local durante el raspado, ya que muchos pacientes con enfermedades periodontales tienen las encías muy sensibles y el tratamiento puede resultar un poco doloroso.

Es posible que tras el raspado tus dientes queden algo sensibles; recuerda seguir las indicaciones del dentista y emplear, si fuera necesario, una pasta de dientes especial para subsanar este inconveniente. Desarrolla unos buenos hábitos de higiene dental para prevenir la aparición de la enfermedad y tener una boca sana.

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