Escrito por:
Dra. Carla Mozas
Clínica Dental Mozas
El sellado de fosas y fisuras es un tratamiento preventivo que ayuda a evitar la aparición de caries dentales. Consiste en la aplicación de un material sellador, generalmente resina, sobre las superficies de los dientes, especialmente en molares y premolares definitivos, es decir, molares de los 6 y 12 años, donde existen pequeñas hendiduras en las que pueden acumularse restos de alimentos y bacterias, las fosas y fisuras.
Las fosas son pequeñas concavidades en la superficie dental, mientras que las fisuras son surcos o grietas del esmalte. Estas zonas son más difíciles de limpiar con el cepillado habitual, lo que aumenta el riesgo de caries.
Este procedimiento está especialmente indicado en niños y adolescentes, ya que sus dientes recién erupcionados son más vulnerables. Se recomienda principalmente en pacientes con riesgo moderado o alto de caries.
Se trata de un tratamiento rápido, indoloro y no invasivo, que se realiza en una sola visita y no requiere anestesia. En casos puntuales, si el paciente presenta ansiedad o miedo, se puede valorar el uso de sedación consciente en clínica.
¿Cómo se realiza el tratamiento?
El procedimiento sigue varios pasos sencillos:
- Limpieza y secado: Se limpian los dientes con un cepillo y una pasta específica para eliminar cualquier resto de placa o suciedad. Posteriormente, se secan cuidadosamente, ya que la superficie debe estar completamente seca.
- Aislamiento del diente: Se aíslan los dientes para evitar la contaminación con saliva durante el procedimiento.
- Grabado de ácido y lavado: Se aplica ácido ortofosfórico sobre el esmalte para crear una superficie ligeramente rugosa que favorezca la adhesión del sellador. Después se enjuaga y se vuelve a secar.
- Aplicación del sellador: El material sellador se coloca sobre las fosas y fisuras, cubriéndolas completamente.
- Fotopolimerización: Se utiliza una lámpara de polimerizar para endurecer el material en pocos segundos.
- Revisión final: El dentista comprueba que el sellado es correcto y que la mordida del paciente no se ha visto alterada.

Características y duración
El sellador es transparente o ligeramente blanquecino, por lo que resulta prácticamente imperceptible al hablar o sonreír.
Su duración aproximada es de hasta 5 años, aunque puede variar según los hábitos del paciente y el cuidado dental. Por ello, es importante acudir a revisiones periódicas, al menos una o dos veces al año, para comprobar su estado y reaplicarlo si fuese necesario.
¿Cuándo se debe recurrir a los selladores de fisuras?
Cuando los niños se cepillan los dientes con el cepillo no consiguen eliminar todos los restos de comida que se depositan en los surcos o canales de las caras de molida de los dientes. Por ello, junto al flúor, los selladores de fosas y fisuras, desempeñan un gran papel para la prevención de la caries.
Los niños de bajo riesgo, no necesitan la colocación de dichos selladores, pero sí está indicado en los pacientes de alto riesgo de caries.

De todas formas, los selladores de fisuras no son una solución definitiva (aunque sí preventiva temporal), pues depende del tipo de sellante, de las filtraciones del mismo y por supuesto, de las habituales revisiones de los mismos por el profesional dentista.
De cualquier manera, hasta el momento es el mejor método preventivo para evitar la aparición de caries.
Tipos y función de los selladores
Existen dos tipos de selladores de fisuras: de resinas y los ionómeros de vidrio. Estos últimos, a parte de sellar, liberan flúor, por lo que con ellos, fortalecemos los dientes.
Los selladores actúan como una barrera física e impiden una acumulación de bacterias y restos orgánicos. También bloquean la aportación de nutrientes a los microorganismos ya existentes.
Es muy necesario llevar un buen control y mantenimiento tanto riguroso como periódico para garantizar la efectividad del sellado. La aplicación de selladores, es una medida complementaria dentro de la prevención de la caries, la cual incluirá una adecuada educación de higiene dental, un control de la dieta y azúcares, aplicación de flúor y revisiones periódicas a su dentista.
La aplicación de flúor en los cepillados de los dientes también es muy importante, ya que el flúor protege de la descalcificación en todas las superficies de los dientes, mientras que los selladores, sólo protegen de su cara oclusal.
Técnicas para el sellado de fisuras
Sin ameloplastia: sin remoción del esmalte
- Materiales:
- Ácido orto fosfórico 37%
- Adhesivo dentinario
- Sellante
- Lámpara de polimerizar
- Microbrush
- Sonda
- Técnica:
- Primero realizamos una profilaxis en el diente a tratar
- Grabado ácido y lavado
- Adhesivo
- Sellador
- Fotopolimerizar
- Chequeo del sellante con la sonda
Con ameloplastia
- Indicaciones:
- Fosas y fisuras muy profundas
- Fosas y fisuras pigmentadas
- Caries incipiente
- Niños con moderado o alto riesgo de caries (posible tinción en las fosas y fisuras)
- Técnica:
- Profilaxis
- Pasamos la fresa de fisuras
- Grabado ácido y lavado
- Adhesivo
- Sellador (Flow)
- Fotopolimerizar y chequeo con la sonda



