Si tienes unas encías enfermas, el problema no se limita a la boca: puede provocar mal control de la glucemia en personas con diabetes, puede adelantar el parto en casos de embarazo, se eleva el riesgo de aparición de enfermedades respiratorias o de exacerbaciones de algunas de ellas.
Incluso, podría asociarse con otros factores de riesgo cardiovasculares y elevar las posibilidades de sufrir un infarto de miocardio o cerebral u otro evento cardiovascular.








